Jean-Paul
Roy : Yo inventé la "poutine"
Un plato típico
de Québec, la "poutine" es ahora popular en todo
Canadá, Estados Unidos y hasta en Europa.
Esta comida rápida
fue inventada en 1964 por un ciudadano de Drummondville, Jean-Paul
Roy.
Propietario de
un restaurante durante 30 años, Jean-Paul Roy no habría
podido alcanzar el éxito en la restauración sin la colaboración
de su esposa Fernande, quien siempre lo ha apoyado.
En 1956, el Roy
Jucep, el restaurante de Jean-Paul Roy, había ya comenzado
a popularizar el servicio al volante con las meseras que trabajaban
afuera sirviendo a los clientes. Esta práctica se introdujo
mucho antes que la cadena de restaurantes A&W estableciera el
mismo servicio a través Québec. El Sr. Roy y su esposa
Fernande inventaron y comercializaron el "poutine", plato
que entonces se le llamaba simplemente "queso, papa y salsa".
Unos 30 años más tarde, ciertos países importan
queso en granos con el fin de preparar la famosa "poutine".
Nos reunimos con Jean-Paul Roy y su esposa en el restaurante Le Roy
Jucep, el que vendieron ya hace 12 años.
Sr.
Roy, ¿Cómo se convirtió en propietario de restaurante?
A la edad de 16 años, trabajé siete años como
cocinero en el hotel Mont-Royal en Montreal. ¡Éramos
un grupo de 115 cocineros!. Me codeé con los mejores y aprendí
la profesión. A los 23 años, sentí el deseo de
regresar a Drummondville, donde aun vivían mis padres. También
tenia proyectos de matrimonio con Fernande. Abrí un restaurante
de comida rápida en la calle Lindsay ubicada en el centro de
la ciudad, se llamaba Le Roy de la patate. Fue en 1964 cuando nos
mudamos al Boulevard Saint-Joseph e inauguramos lo que hoy en día
se conoce como Le Roy Jucep.
¿Qué
platos servía en aquella época?
En una oportunidad comenzamos a servir papas con una salsa especial
y esta mezcla se hizo bien popular, se llamaba "patate-sauce".
Esta salsa se servia aparte en un vaso pequeño ya que no la
podíamos mezclar con las papas.
¿Y
porqué no?
Las cajitas donde servíamos las papas eran de cartón
y cuando le echábamos la salsa se mojaban mucho. Empezamos
a buscar una compañía que pudiera producir cajas impermeables
a prueba de salsa, pero ningún fabricante Quebequense quería
fabricarlas. Finalmente, encontré lo que andaba buscando en
Toronto. Al pasar un tiempo, las compañías Quebequenses
comenzaron a fabricar estas cajas para obtener una parte del mercado.
¿Cuánta
salsa vendía en aquel tiempo?
Al comienzo no vendíamos mucha. Preparábamos tres o
cuatro galones por semana. Ya al final preparábamos la salsa
en una olla de 25 galones y teníamos que producir dos por semana
para poder satisfacer la demanda.
¿Por
qué empezó a usar queso en su "patate-sauce"?
Lo que pasa es que también vendíamos queso en granos
que comprábamos en una quesería de la región.
La gente se lo comía con el plato principal. Sin embargo, no
vendíamos muchas bolsitas de queso. Poco después, tres
de nuestros clientes nos pidieron poner el queso en el mismo plato
que la "patate-sauce". En ese entonces, encontramos la petición
un poco extraña. La verdad es que estas tres personas son los
inventores de la " poutine".
¿Pero
fueron ustedes quienes lo pusieron en el mercado, no es cierto?
Si. Al ver que más y más gente comía su "patate-sauce"
con los granos de queso, decidimos comercializar este nuevo plato
y lo agregamos oficialmente a nuestro menú. En aquel entonces,
lo llamábamos "fromage-patate-sauce" y éramos
los únicos que vendíamos papas fritas con queso.
¿Por
qué le puso "poutine" a este plato?
Por nuestras meseras, que corrían para dentro y fuera a cada
rato con sus bandejas, y era muy largo el escribir "fromage-patate-sauce".
Hace mucho tiempo atrás, nuestras abuelas le decían
"pouding" a cualquier mezcla que ellas preparaban. Con el
tiempo esta palabra se desformó y sonaba como "poutine".
Se hizo una broma interna a propósito del nombre ya que teníamos
un cocinero que se llamaba Ti-Pout, entonces los otros empleados lo
molestaban y le decían: ¡Ti-Pout hace "Poutine"!.
A todo el mundo se le pegó la palabra a sí es que decidimos
eliminar las tres palabras "fromage-patate-sauce" y acortando
el nombre a "poutine", con el que se le conoce hoy en día.
Con
la comercialización de la "patate-sauce" y de la
"poutine", ¿su restaurante debe haber tenido una
gran expansión?
Aunque tuvimos momentos difíciles, no me puedo quejar. Fernande
me ayudó mucho en todo esta aventura. Sin su apoyo, pienso
que no lo hubiésemos logrado. En realidad, no es mi éxito
sino que nuestro éxito. Raramente trabajé menos de 80
horas a la semana. Ya que todo marchaba bien, en 6 años crecimos
de 0 a 15 empleados. Cuando vendí el restaurante, en 1985,
teníamos 35 empleados permanentes y 10-15 empleados temporales.
Cuando recién comencé, vendíamos 400 bolsas de
papa al año y cuando dejé el restaurante eran 8000 bolsas
anuales, ¡o sea 20 veces más!. Nos agrandamos tres veces.
En nuestros comienzos sólo teníamos un mesón
para los clientes, poco después instalamos 23 asientos. Cuando
vendimos el restaurante teníamos 40 asientos y pienso que hoy
en día hay como 100. No tenemos nada que envidiarle a un McDonald
ni a un Burger King o a un A&W.
¿Algún
comerciante se le acercó con la intención de imitar
su receta?
Si. Algunos propietarios de restaurante de Montreal y gente de otras
provincias vinieron a saborear nuestro popular plato. Algunos de ellos
me pidieron la receta de mi salsa pero no se las quise dar. Otros
Quebequenses vinieron a verme para negociar la exportación
de la "poutine" y les dije que si lo querían hacer
que lo hicieran ellos mismos ya que yo estaba más interesado
en hacer negocios solo sin tener que asociarme a otros.
Otro
restaurante en Montreal reclama la paternidad de la "poutine".
¿Qué piensa usted?
Los otros tienen el derecho de decir lo que quieran, pero yo sé
que fui el primero en comercializarla. Si ellos quieren creer que
fueron los inventores, bien por ellos pero esto no cambiará
los hechos.
¿Por
qué se decidió a vender su restaurante en 1985?
Tuve problemas de salud. Fue un periodo muy duro ya que quedé
paralizado durante dos meses, Mi esposa tomó las riendas del
negocio lo que era muy agotador. En 1985, Fernande me pidió
vender el restaurante y a la edad de 53 años me decidí
a venderlo. Si la decisión hubiese sido sólo mía
lo hubiera seguido manteniendo. Debido a mi salud, no pude seguir
practicando mis dos pasatiempos preferidos, el ski y el golf, ahora
me contento con jugar bridge.
Cuando tenía el restaurante me gustaba mucho el contacto con
el público. Siempre encontré que la gente era encantadora
y divertida. La relación con mis empleados siempre fue cordial
y mis gerentes y lavadores de platos fueron tratados de igual a igual.
La franqueza, honestidad y sencillez son mis palabras favoritas.
¿Se
siente orgulloso de haber inventado la "poutine"?
Por supuesto que estoy orgulloso, pero no me tiro flores al respecto.
¡Sin duda alguna, la "poutine" es una magnífica
realización!
Jean-Paul Roy
no hubiese tenido éxito sin la colaboración de su esposa
Fernande, quien siempre lo ha apoyado.
En 1964, Le Roy
Jucep abrió sus puertas en el Boulevard St-Joseph en Drummondville.
Desde entonces, el restaurante se ha ido renovando pero aún
la "poutine" es el plato favorito

La
"poutine" y el folklore forman una buena combinación
Drummondville - ¿Qué es lo que la "poutine"
y el folklore tienen en común? Bueno, Drummondville, donde
la "poutine" es la reina, se jacta de la invención
de este plato célebre. Pero cuando el folklore aprovecha de
su fama para convencer a una niña china de comer "poutine"
con palitos, eso si que es espectacular.
Todos los que
han vivido en o alrededor de Bois-Francs conoce la rivalidad que existe
entre Drummondville y Victoriaville. No solamente por que las dos
ciudades pretenden haber inventado "la poutine", sino que
también ambas reclaman hacer la auténtica y mejor poutine.
El debate es verdadero, salvo que Daniel Leblanc, el nuevo propietario
del restaurante tomo el asunto tan a pecho que en las t-shirts de
sus empleados imprimió las siguientes palabras: "Nosotros
inventamos la poutine". Con esta declaración, la reputación
de su restaurante llegó a oídos de algunos folkloristas,
quienes visitaron el quiosco de comida rápida para saborear
"el plato nacional". La degustación de la poutine
se llevó a cabo al mediodía en el Roy Jucep del Boulevard
St-Joseph. A este evento, se invitaron a 10 personas y además
estuvo presente la estación de televisión de Sherbrooke.
Gaston Langlais,
un entusiasta fan del festival, nos comenta que "Artistas del
folklore de Polonia, Moldavia, España, México y China
participaron en la degustación de la poutine".
Algunos artistas fueron sorprendidos por esta extraña mezcla,
sin embargo, ¡la atracción del evento fue cuando la niña
china insistió en la ardua tarea de comer su poutine con palitos!.
El origen de la
poutine es lo que le fascina a Daniel Leblanc, quien lo ve como una
ocasión para realzar su "poutine", el auténtico
dice él, que fue inventado en 1957 por Jean-Paul Roy. Mr. Roy
operaba un pequeño snack-bar donde los trabajadores tomaban
desayuno los sábados por la mañana. "Estos hombres
comían las papas fritas con salsa y las acompañaban
con un tazón de queso que se servía separadamente. Debido
a la falta de espacio, lo que hacían ellos era echar el queso
directamente al plato con papas. Finalmente, optaron por pedirle a
Jean-Paul que sirviera todos los ingredientes juntos".
¡Y esta
es la historia de la "poutine"! - Pero lo que la historia
no dice, es que si Jean-Paul, el inventor de la "poutine",
hubiese sabido que un día este plato tendría tanto éxito,
ciertamente no había anticipado el evento de los palitos.